Se habla mucho del dinero que se ahorra al dejar de fumar. Se habla mucho menos del dinero que se puede recuperar para financiar ese proceso. En Francia existen varias ayudas, reembolsos, consultas gratuitas, línea de acompañamiento sin coste, y la mayoría de los fumadores que podrían beneficiarse nunca ha oído hablar de ellas.
El reembolso de los sustitutos de nicotina, a menudo ignorado
Desde 2019, los sustitutos de nicotina (parches, chicles, comprimidos, inhaladores) se reembolsan al 65% por la Seguridad Social francesa con receta, igual que un medicamento normal. Esa receta puede extenderla un médico de cabecera, pero también una matrona, un enfermero, un dentista o un fisioterapeuta, lo que amplía bastante las vías de acceso. Muchos fumadores siguen comprando sus parches en farmacia sin receta, y por tanto sin ningún reembolso, simplemente porque ignoran que la receta lo cambia todo.
La consulta con un tabacólogo, gratuita más a menudo de lo que se piensa
Una consulta de tabacología no es sistemáticamente de pago. En un hospital, está cubierta sin adelantar el pago. En los CSAPA (centros de atención y prevención en adicciones), es totalmente gratuita. En consulta privada, se reembolsa al 70% de la tarifa convenida por la Seguridad Social, con un posible complemento del seguro privado. El detalle por tipo de centro y un directorio para encontrar un tabacólogo cerca están disponibles en Tabac Info Service.
La línea 39 89, gratuita y muy poco utilizada
El servicio Tabac Info Service ofrece una línea de escucha y acompañamiento gratuita, disponible en el 39 89, que pone en contacto con un tabacólogo para un seguimiento personalizado. Este servicio no cuesta nada y no requiere receta previa, al contrario de lo que mucha gente cree.
Cómo cambian estas ayudas el cálculo global
Una vez se tienen en cuenta estos reembolsos, el coste real de un proceso acompañado (sustitutos más seguimiento de un tabacólogo) resulta muy inferior a lo que la mayoría de los fumadores anticipa, a menudo unas pocas decenas de euros a lo largo de varios meses, frente a los miles de euros gastados cada año en tabaco. Este desequilibrio, claramente a favor de dejarlo, raramente se menciona, aunque debería pesar en la decisión tanto como el coste real del tabaco más allá del precio del paquete.
