El cálculo del precio del paquete es el más conocido, pero solo cuenta parte de la historia. Está también el tiempo: el de las pausas para fumar, sacado de las horas de trabajo, que tiene también un coste real, pocas veces puesto en cifras.
El tiempo real que representa una pausa para fumar
Un estudio de referencia de la Ohio State University estableció que un empleado fumador tipo hace de media cinco pausas de 15 minutos en una jornada de 8 horas. No todo ese tiempo sale de las horas de trabajo efectivas, pero una parte significativa sí, según los análisis recogidos por CNBC.
Lo que eso representa en sueldo, en la práctica
Al convertir ese tiempo en equivalente salarial, CNBC lo cifra en unos 3.077 $ al año por dos pausas de 15 minutos tomadas a diario durante la jornada laboral, para un empleado con el sueldo medio estadounidense. Una sola pausa diaria ya representa unos 1.600 $ al año. Esa cantidad se suma por completo a la factura del precio del paquete, sin aparecer nunca en ella.
Un coste que va en ambas direcciones
Ese tiempo también tiene un coste para el empleador, lo que explica por qué el tema está tan documentado: un estudio de la Ohio State University estima que un empleado fumador cuesta casi 6.000 $ más al año a su empresa que un compañero no fumador, combinando pérdida de productividad y gastos sanitarios. Los fumadores también presentan una tasa de absentismo un 31% superior de media.
Lo que cambia esta cifra al dejarlo
Ese tiempo no desaparece en la nada al dejar de fumar: se convierte en disponibilidad real, ya sea para respirar de otra forma, avanzar más rápido en una tarea, o simplemente necesitar recargar energías muchas menos veces al día. Combinado con el dinero ahorrado en el precio del paquete y los costes ocultos de los seguros, el balance financiero real de dejarlo va mucho más allá de lo que muestra un simple cálculo del precio del paquete.
