Cuando a una pareja le cuesta concebir, se piensa primero en la edad, el estrés o alguna causa médica concreta. El tabaco rara vez encabeza la lista de sospechosos, aunque la literatura científica sobre el tema es abundante y coincidente, tanto en el lado masculino como en el femenino.
En los hombres: menos espermatozoides, y de peor calidad
Varios metaanálisis asocian el tabaquismo con una reducción de la concentración, la movilidad y la morfología normal de los espermatozoides, los tres criterios que se evalúan en un seminograma. El tabaco también aumenta la fragmentación del ADN espermático, un factor asociado a una tasa más alta de aborto espontáneo temprano, incluso cuando la concepción ocurre de forma natural sin dificultad aparente.
En las mujeres: una reserva ovárica que no se renueva
El mecanismo es distinto, y en un punto más preocupante: una mujer nace con una reserva fija de óvulos que nunca se renueva. Varios estudios asocian el tabaquismo con un agotamiento más rápido de esa reserva, con una menopausia que llega de media entre 1 y 4 años antes en las fumadoras. El tabaco también se asocia con tasas de éxito más bajas en los tratamientos de reproducción asistida (FIV), y algunos estudios señalan que las fumadoras necesitan aproximadamente el doble de ciclos de fecundación in vitro para lograr un embarazo frente a las no fumadoras.
Lo que es reversible, y lo que no lo es tanto
Buena noticia en el lado masculino: el ciclo de producción de espermatozoides dura unos tres meses, lo que significa que una mejora medible en la calidad del semen es posible en solo unos meses tras dejarlo. En el lado femenino, la situación es más matizada: la reserva ovárica ya reducida por los años de tabaco no se reconstruye, pero dejarlo detiene la continuación de ese agotamiento acelerado, algo que sigue siendo determinante para el resto de un proceso de concepción.
- En el hombre: menos espermatozoides móviles y de forma normal, ADN espermático más fragmentado.
- En la mujer: la reserva ovárica se agota más rápido, la menopausia llega de media entre 1 y 4 años antes.
- En FIV: tasas de éxito más bajas y más ciclos necesarios en fumadoras.
- Tras dejarlo: mejora medible del semen en pocos meses; en los ovarios, dejarlo detiene el empeoramiento sin deshacer lo ya ocurrido.
Una razón más, a menudo pasada por alto
El tabaco actúa aquí mediante mecanismos celulares que también afectan a otros tejidos: estrés oxidativo, mutaciones del ADN, envejecimiento celular acelerado. Para muchos futuros padres, es precisamente un proyecto de embarazo lo que finalmente desencadena la decisión de dejarlo, de forma más eficaz que cualquier otro argumento escuchado antes.
